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viernes, 5 de junio de 2015

Entrevista a Martín Zapiola Guerrico en ElDial.com




Martín Zapiola Guerrico es abogado, miembro de la Comisión de Trabajo Pro Bono e Interés Público del Colegio de Abogados de la Ciudad de Buenos Aires. Recientemente ha sido elegido por la publicación británica Latin Lawyer como “el abogado pro bono del año” por su compromiso en la promoción de este ejercicio de la profesión.
Por eso, desde elDial.com quisimos entrevistarlo.


¿Qué es y cómo fue la creación de la Comisión Pro Bono del Colegio?

La Comisión Pro Bono es un espacio que convoca y reúne a un grupo de abogados que trabajan por el bien común y cuenta con una Red de estudios jurídicos prestigiosos que actúan gratuitamente en casos de interés público. Entendemos al Derecho como una herramienta útil para el cambio social y la modificación de políticas públicas.

Comenzó como un movimiento de diversos directores y socios del Colegio de Abogados de la Ciudad de Buenos Aires durante el año 2000. Fue creciendo y sumando nuevos estudios a la Red, que actualmente cuenta con 20 de ellos.

Los estudios son sumamente importantes para el trabajo de la Comisión y, asimismo, son lo que sostienen financieramente a la misma. Los estudios miembros de la Red deben pagar una matrícula anual y una cuota mensual.

Gracias a este financiamiento pudimos contratar en su momento a una coordinadora y a una asistente, lo que cambió mucho la dinámica y aceleró el crecimiento.

¿Las aéreas de expertise son determinantes al momento de tomar un caso por parte del abogado?

En el trabajo pro bono no es indispensable manejar un área de expertise determinada para tomar un caso, pero si es determinante la motivación y el interés por tomar el caso. En el trabajo pro bono es clave cuánto me sensibiliza o apasiona el caso que estoy aceptando, ello –sumado a la responsabilidad del profesional– determina en gran medida la calidad y eficiencia de la gestión. Por supuesto, el abogado tiene que estar dispuesto a estudiar lo que no sabe y a consultar a otros colegas probonistas con mayor experiencia en casos similares.

Un elemento de la cultura pro bono, que no se encuentra en el trabajo rentado, es que es muy horizontal y colaborativa. En gran medida el trabajo se practica en red y es habitual consultar libremente a nuestros colegas. En el Pro Bono “copiar no es malo”: al no existir el elemento competitivo de otras areas –dado que todos trabajamos por un interés público– es habitual compartir conocimientos y “know-how” profesional. De alguna medida, todos somos parte de algo más grande, un proyecto que nos excede y nos enorgullece al mismo tiempo.

¿Qué pasa con el conflicto de interés entre los estudios y los clientes de pro bono?

El chequeo del posible conflicto de intereses es una norma ética esencial en nuestra profesión, ya sea que la ejerzamos en forma pro bono o en forma rentada. Un abogado no puede representar intereses contrapuestos en forma simultánea y ello se aplica en todos los órdenes del ejercicio profesional. Dado que la Red de nuestra Comisión cuenta con muchos estudios jurídicos, y que los casos se toman sobre una base estrictamente voluntaria, si existe conflicto de intereses para uno de los estudios nada obsta a que el caso sea tomado por otro.

¿Cuál es su motivación en el trabajo de promover el Pro Bono? ¿Qué es lo que lo llevó (y lo lleva) a trabajar “por el bien público”?

A mí siempre me interesó la “cosa pública” y tengo un vínculo afectivo muy fuerte con el país. Pero alrededor del 2001, con la crisis económica y con las escenas que uno veía en la calle, de la gente revolviendo en la basura, cinco presidentes en una semana, default, congelamiento de depósitos bancarios, 50% de la gente debajo de la línea de pobreza, mi “autoestima ciudadana” tocó fondo, me sentí muy frustrado.

Esto sucedió –no por casualidad– en un momento en que, con un grupo de consocios del Colegio deAbogados de la Ciudad de Buenos Aires, estábamos intentando armar una red de estudios dispuestos a hacer trabajo voluntario y gratuito en causas de Interés Público. Todos sentíamos que las causas de la crisis que estaba viviendo el país no eran meramente “circunstanciales”, sino que tenían un carácter más profundo y vinculado con lo institucional y el no-imperio de la ley.

Así es que empecé a tener la posibilidad de trabajar en causas judiciales vinculadas con temas de Interés Público y, de tal manera, aportar mi “granito de arena” en el terreno legal-institucional. Intervine en el 2001, junto con otro estudio probonista, en la causa contra el Senado de la Nación por su negativa a hacer públicas las declaraciones patrimoniales de los senadores (en violación a la Ley de Ética Pública) y luego en otras causas de alto impacto.

Para mí el pro bono funciona como una suerte de “laborterapia”, que me ayuda a calmar mi angustia como ciudadano.

¿Cuáles son los principales desafíos/obstáculos a la hora de realizar trabajo pro bono en Argentina?

No creo que haya obstáculos materiales importantes, ya que no hay limitaciones regulatorias o normas que impidan o limiten la práctica pro bono. Sí existen desafíos culturales, ya que nuestra profesión está hoy muy focalizada en la abogacía como medio de subsistencia personal (algo que por supuesto es muy válido) y muy desentendida de su eminente función institucional. Si los abogados argentinos del siglo XIX hubieran tenido la misma actitud, no sé si hoy tendríamos un país.

En el caso del abogado que trabaja en forma independiente, éste puede sentir que la falta de “expertise” específica pueda llegar a ser una limitación, pero si el abogado tiene la voluntad de estudiar y de consultar a sus colegas, eso se supera.

En el caso del abogado que trabaja dentro de una organización, puede ser un poco más complicado, ya que necesita un apoyo muy fuerte de la organización para que le permita, dentro de su horario laboral, dedicarse a temas pro bono.

La Comisión trabaja mucho con los estudios para mejorar las condiciones de esos abogados con vocación pro bonista, para que haya condiciones favorables y la práctica pro bono no vaya en detrimento de sus posibilidades de crecer profesionalmente dentro de la organización. Muchos de los estudios de la Red han suscripto un Compromiso de Buenas Prácticas Pro Bono que vá en esa dirección y es un hecho muy positivo.

¿Ha crecido la activad pro bono en el país en estos últimos años?

Hablando desde la Red Pro Bono de la Comisión, la actividad ha crecido mucho; ésta ya cuenta con 20 estudios, desde los más grandes a los más chicos, que atienden a cientos de ONG e individuos en problemáticas legales de Interés Público. Los estudios han avanzado mucho en la institucionalización interna del trabajo Pro Bono y participan en muchos proyectos de impacto social. También hemos avanzado a niver de Universidades: la Comisión trabaja con la UBA y universidades privadas en charlas y talleres para difundir la importancia del trabajo Pro Bono entre los futuros abogados.

El nuestro es un proyecto de cambio cultural en la profesión y, como tal, su avance requerirá se mide en décadas y no en años.

Seguramente tendrá muchas experiencias y anécdotas como abogado pro bono, pero ¿podría contarnos alguna que recuerde especialmente?

Hay muchas, pero recuerdo una con especial cariño. Es un caso que llevó un estudio de la red, para lograr que las escuelas públicas y privadas de la Ciudad fueran accesibles para personas con discapacidad.

El 85% de las escuelas de la Ciudad no eran accesibles. Esto quiere decir, que para que un chico pudiera entrar al colegio tenía que ser “izado” por varios compañeros en su silla de ruedas (y muchas otras dificultades mayores, claramente indignas e inhumanas). Es así que un estudio jurídico de la Red patrocinó a una ONG dedicada al tema, que se llama “Acceso Ya”.

Iniciaron un amparo que tuvo sentencia favorable en primera instancia; el GCBA apeló la sentencia, pero luego se inició un canal de diálogo con el Gobierno de la Ciudad y la ONG. Yo participé en las reuniones de negociación –en razón del involucramiento institucional de la Comisión Pro Bono con el caso– y era fascinante observar como el Gobierno y la “sociedad civil” mantenían maratónicas sesiones de diálogo en busca de un acuerdo para dotar de accesibilidad física a cientos de escuelas escuelas de la Ciudad, con un cronograma realista y proactivo a la vez.

Finalmente se firmó un acuerdo entre el Ministerio de Educación y la ONG, y en ese acto solemne tomé conciencia de los cambios sistémicos que se pueden generar cuando se unen las ONG con abogados probonistas comprometidos.

¿Qué consejos le daría a abogados que tienen interés en realizar trabajo pro bono (abogados particulares o miembros de estudios que no son parte de la comisión pro bono) pero que no se animan a arrancar?

Lo primero que les recomendaría es que busquen un tema que los sensibilice, que los movilice: tiene que haber una motivación personal.

Después les diría que no sean tímidos a la hora de consultar a sus colegas, obviamente sobre la base de la reciprocidad. En ese sentido, la Comisión Pro Bono genera ámbitos muy propicios para el intercambio de ideas y para compartir conocimientos y know how (pueden ver más información en www.probono.org.ar). Para quienes ejercen la profesión en forma individual, es importante contar con una “red de contención y consulta”.

Cuéntenos qué sucede en América Latina y en el resto del mundo. ¿Se ha extendido la cultura Pro Bono?

El movimiento comenzó en Buenos Aires y Santiago de Chile en el año 2000 aproximadamente, y luego se sumó Colombia. Posteriormente se han sumando varios países, como Brasil, México, Perú y Venezuela.

Para un mejor trabajo contamos con una red de iniciativas latinoamericanas que se llama “Red Pro Bono para las Américas”, y justamente es una especie de “organización de segundo piso” para que las distintas iniciativas regionales puedan comunicarse, compartir experiencias y derivarse casos pro bono transnacionales.


Por último, Zapiola Guerrico mencionó que la Comisión está organizando el Primer Foro Argentino de Abogacía Pro Bono en el mes de septiembre de este año. El evento estará dirigido a abogados, estudiantes de derecho y ONGs. Un objetivo importante de las jornadas es convocar a abogados del Interior del país para ayudar a “federalizar” la práctica del Pro Bono. “También haremos mucho foco en cuestiones candentes de Interés Público y cómo la sociedad civil y los abogados pueden involucrarse positivamente en las mismas” –agregó–.

jueves, 2 de abril de 2015

Martín Zapiola Guerrico recibió el premio al Abogado Pro Bono del Año



El pasado 19 de marzo, en la Novena Cena Anual de Latin Lawyer, Martín Zapiola Guerrico, Coordinador de Relaciones Institucionales de la Comisión Pro Bono, recibió el premio al Abogado Pro Bono del año. Este galardón reconoce el trabajo y el esfuerzo realizado para fomentar la Cultura Pro Bono en Argentina.

La cena se llevó a cabo en el Hotel Unique de San Pablo y participaron 240 líderes de la comunidad jurídica de Latinoamérica. Martín Zapiola Guerrico, compartió el evento junto a sus pares del continente americano, Marcela Fajardo y Ciro Colombara, de la Fundación Pro Bono Chile, Marcos Fuchs del Instituto Pro Bono de Sao Paulo y dos abogados de Fundación Barra Mexicana, quienes también recibieron reconocimientos por labor realizada, vinculada al trabajo pro bono en sus respectivos países, y quienes recibirán parte de la recaudación de la cena.

En su discurso de agradecimiento, Martín Zapiola habló sobre los comienzos de la Comisión Pro Bono en el año 2001, durante la crisis que atravesaba la Argentina por esos años y expresó: “Desde la creación de la Comisión Pro Bono en el año 2000, he estado trabajando con varios colegas del Colegio de Abogados de la Ciudad de Buenos Aires, tratando de promover la cultura pro bono entre los abogados que son parte de esta profesión. Desde el comienzo, sabíamos que nos estábamos embarcando en un proyecto que implicaba un cambio cultural: la idea de que cada abogado pudiera dedicar una parte de sus horas de trabajo profesional para hacer algo en beneficio de su comunidad.” Agregó también que el pro bono ha sido una experiencia de cambio de vida para él, en lo personal. Además, destacó que todo el trabajo realizado hasta ahora y los principales logros de la Comisión no hubieran sido posibles sin la Red de Estudios Jurídicos que la conforman, con quienes trabajó en conjunto durante estos casi 15 años, compartiendo conocimientos y recursos en pos del trabajo por el bien común.

Felicitamos a Martín Zapiola por este tan merecido premio.

jueves, 19 de marzo de 2015

Latin Lawyer eligió como abogado pro bono del año a Martín Zapiola Guerrico, en reconocimiento por su esfuerzo para promover la cultura pro bono en Argentina.

Desde la Comisión Pro Bono nos llena de orgullo informarles que Latin Lawyer entregará a nuestro Coordinador de Relaciones Institucionales este premio en la gala benéfica anual que tendrá lugar hoy jueves 19 de Marzo en el Hotel Unique de San Pablo.

En la nota que Latin Lawyer publicó oportunamente informando el abogado pro bono del año, lo describe como el “founding father” del pro bono en Argentina, no sólo por su rol fundamental en la creación de la Comisión en el año 2000, sino por su dedicación constante para lograr una mayor institucionalización del pro bono en los estudios jurídicos que la componen desde hace ya tantos años. Se destaca no sólo su trabajo institucional sino también que encuentra siempre un tiempo para llevar casos pro bono litigando. En este momento Martín Zapiola Guerrico está llevando una acción en representación de la organización no gubernamental Basta de Demoler contra las autoridades de la Ciudad de Buenos Aires por la construcción de una estación de subte en un parque histórico.

En la mencionada nota de la publicación británica, Zapiola señala –generosamente- que para la Comision Pro Bono es una prioridad que los socios den el ejemplo y hagan trabajo pro bono, pero lo es también motivar a los estudiantes universitarios a hacer pro bono transmitiéndoles, entre otras cosas, que haciendo pro bono obtendrán habilidades que el trabajo rentado no les dará o la experiencia personal que siempre es transformadora.

¡Felicitamos enormemente a Martín y los invitamos a todos a que puedan hacerlo!

Para acceder al link de la nota original de Latin Lawyer, hacer click aquí.



miércoles, 12 de marzo de 2014

12 Estudios Jurídicos de la Comisión Pro Bono fueron reconocidos como líderes por el trabajo reportado en el 2013



Por segundo año consecutivo 12 estudios de la Comisión Pro Bono fueron destacados por la publicación británica Latin Lawyer y por el Cyrus R. Vance Center for International Justice del Colegio de Abogados de Nueva York por el trabajo pro bono realizado.

La publicación británica Latin Lawyer, con el apoyo del Cyrus R. Vance Center for International Justice, destacaron a 50 estudios latinoamericanos por la labor pro bono realizada durante el año 2012. Dentro de esas 50 firmas, el 24% son estudios argentinos miembros de la Comisión Pro Bono e Interés Público del Colegio de Abogados de la Ciudad de Buenos Aires. Estos son: Baker & Mc Kenzie, Brons & Salas, Bruchou, Fernández Madero & Lombardi, Estudio Beccar Varela, Bulló, Tassi, Estebenet, Lipera, Torassa abogados, Estudio Willa, M & M Bomchil, Marval, O´Farrell & Mairal, Perez Alati, Grondona, Benites, Arntsen & Martínez de Hoz (h), Raggio & García Mira, Zang, Bergel & Viñes y Zapiola Guerrico & Asociados.

A fines de 2013, alrededor de 80 firmas de 15 países de toda Latinoamérica completaron una encuesta en la que cada estudio debía volcar todo el trabajo y el esfuerzo pro bono realizado durante el año 2012. En base a estas investigaciones y a conversaciones mantenidas con personalidades muy cercanas a la práctica pro bono, como la coordinadora de la Comisión Pro Bono María Delfina Balestra en el caso de Argentina, fueron reconocidos como “Leading Lights” un total de 50 estudios jurídicos. Estos estudios serían considerados por quienes otorgan el premio, como aquellos que gracias a su esfuerzo y compromiso diario, merecen ser destacados y quienes además, tienen la responsabilidad de liderar la promoción del trabajo pro bono en Latinoamérica.

La organización británica Latin Lawyer también mantuvo conversaciones con representantes de algunas de las clearinghouses más importantes de América Latina, con el objetivo de obtener más datos sobre la práctica pro bono en cada país. En el caso de Argentina, Martín Zapiola Guerrico, Coordinador de Relaciones Institucionales de la Comisión Pro Bono y socio de Zapiola Guerrico & Asociados, aportó algunos detalles más específicos sobre el trabajo de la Comisión Pro Bono e Interés Público del Colegio de Abogados de la Ciudad de Buenos Aires, organización que integran los 12 estudios que fueron reconocidos. Zapiola Guerrico destacó, como factores positivos e indicadores de progreso, el hecho de que actualmente todos los estudios miembros de la Comisión Pro Bono cuentan con un coordinador y que la Comisión está integrada por una gran variedad de estudios, tanto grandes como pequeños. Además, resaltó la buena relación que la institución tiene con las Facultades de Derecho de algunas de las principales universidades del país, con el objetivo de ayudar a promover la práctica y la filosofía pro bono entre los estudiantes.

Algunos de los aspectos que, tanto Latin Lawyer como el Cyrus R. Vance Center tuvieron en cuenta para la selección de estas 50 firmas como “Leading Lights”, fueron: el grado de institucionalización del trabajo pro bono, la presencia o no de un coordinador, si han firmado la Declaración Pro Bono para las Américas, si se lleva un control de las horas pro bono trabajadas y si el trabajo pro bono es reconocido en las evaluaciones y en los salarios de los abogados. Además, tuvo en consideración si la firma es parte de una clearinghouse y si realiza un aporte financiero a ella.

Es importante aclarar que estas dos instituciones internacionales seleccionaron a estas 50 firmas dentro de un grupo total de 80 que completaron la encuesta en 2013. El objetivo de la investigación es demostrar el gran esfuerzo que los estudios latinoamericanos realizan año a año para promover el trabajo pro bono a lo largo de sus respectivos países, beneficiando así a quienes más lo necesitan. Además, por medio de este reconocimiento, busca destacar aquellas firmas líderes que son las que marcarán el camino a seguir para el crecimiento y desarrollo del trabajo pro bono en la región.

lunes, 24 de junio de 2013

La cena de beneficencia de Latin Lawyer duplicó la recaudación de fondos este año.


Con una asistencia record a la Cena de Beneficencia Anual, Latin Lawyer ha podido duplicar el monto que asciende a la suma de USD 48.898 y que será donado a las tres “pro bono clearinghouses”, entre las que se encuentra la Comisión de Trabajo Pro Bono e Interés Público del Colegio.


La donación que será compartida con Instituto Pro Bono Brasil y Fundación Pro Bono Colombia será posible principalmente gracias a los fondos recaudados por la venta de mesas para la cena anual pero también por una generosa donación de Maples and Calder.

Estas tres asociaciones hasta la fecha siempre dependieron del financiamiento de los estudios jurídicos. Al respecto, Martín Zapiola Guerrico socio del Estudio Zapiola Guerrico & Asociados y cofundador de la Comisión Pro Bono en Argentina señala “Sin embargo, nuestro objetivo es un poco ambicioso: queremos promover un cambio cultural en el ejercicio de nuestra profesión. Eso requiere mucha energía, motivación, organización incansable contacto con otras organizaciones afines y por supuesto, financiamiento”. Agrega “Su donación, la primer significativa contribución que hemos recibido desde nuestra creación, sin dudas nos ayudará a mejorar las posibilidad en áreas estratégicas de nuestro trabajo. 


El año pasado, Latin Lawyer donó USD 22.222 a las clearinghouses de Brasil, Venezuela y Paraguay. El monto ha sido duplicado gracias a una respuesta record por parte de los estudios jurídicos de la región, muchos de los cuales apoyaron entusiastamente el evento.

La Coordinadora General de Pro Bono Colombia compartía “En un país como Colombia donde la mayoría de la gente no tiene los medios económicos ni el conocimiento para acceder al sistema de justicia, el desafío de crear espacios pro bono para acceder a la justicia es inmensamente grande y caro. De acuerdo con esta realidad social, la demanda por servicios pro bono es muy alta y por lo tanto la necesidad de llevar a cabo proyectos que generen un impacto para nuestros beneficiarios es cada vez mayor. Recibir una generosa e inesperada donación como esta, no es solo un reconocimiento al esfuerzo que se viene desarrollando por cuatro años sino también un gran momento para seguir construyendo nuevos proyectos que beneficien cada vez mas Colombianos.”

Latin Lawyer se compromete a seguir apoyando a las pro bono clearinghouses de la región por el excelente trabajo que hacen uniendo a los estudios jurídicos con quienes necesitan asesoramiento legal y por su importante rol en el crecimiento del trabajo pro bono y del acceso a la justicia en la región.

“Esta donación es fundamental para el mantenimiento de nuestros proyectos y la operación diaria del Instituto” señala el Director Ejecutivo de Instituto Pro Bono Brasil, Marcos Fuchs. “Con este incentivo estaremos en condiciones de llevar a cabo proyectos que ayuden a la gente y a instituciones que necesiten asesoramiento legal gratuito. Latin Lawyer esta haciendo una real diferencia y tomando un rol de apoyo que tiene un gran valor para nosotros.”

Todas los estudios jurídicos que asistieron a la cena de beneficencia hicieron una gran diferencia. Desde Latin Lawyer agradecemos a todos los estudios jurídicos que apoyaron el evento comprando una mesa.

Desde la Comisión pro bono agradecemos a todos los estudios jurídicos miembros de nuestra red no sólo por el compromiso, esfuerzo y trabajo constante sino por haber hecho posible que recibamos esta donación.

lunes, 29 de abril de 2013

Nota en abogados.com.ar


Estudios Jurídicos de la Comisión Pro Bono que Latin Lawyer Reconoció por su Trabajo 2012 

 

La publicación británica, en conjunto con el Cyrus R. Vance Center for International Justice del Colegio de Abogados de Nueva York, otorgaron un reconocimiento a un total de 56 firmas latinoamericanas, de las cuales 7 son miembros de la Comisión de Trabajo Pro Bono e Interés Público del Colegio de Abogados de la Ciudad de Buenos Aires.

Desde hace seis años, la publicación británica Latin Lawyer realiza una encuesta que busca destacar a aquellos estudios comprometidos con la labor en materia Pro Bono, la cual, desde esta edición, cuenta además con el apoyo del Cyrus R. Vance Center for International Justice del Colegio de Abogados de Nueva York.

En esta oportunidad participaron de la investigación 101 estudios jurídicos de 18 países latinoamericanos. En base a estas investigaciones y a conversaciones mantenidas con personalidades muy cercanas a la práctica pro bono, fueron reconocidos como “Leading Lights” un total de 56 estudios, de los cuales 7 son de origen argentino y miembros de la Comisión Pro Bono. Se trata de Beccar Varela, Brons & Salas, Bruchou Fernandez Madero & Lombardi, Marval O´Farrell & Mairal, Perez Alati Grondona Benites Arntsen & Martinez de Hoz (h), Raggio & García Mira y Zang Bergel & Viñes.

Este es un reconocimiento a aquellos estudios que demuestran un alto grado de compromiso con la práctica pro bono, que se ve reflejada en la institucionalización del trabajo Pro Bono al interior de los respectivos estudios, considerándose para ello la cantidad de horas dedicadas a esta labor así como la relevancia de los casos asumidos.

La investigación fue apoyada por destacadas instituciones financieras, como Bank of America Merrill Lynch, BTG Pactual, Credit Suisse Securities, Deutsche Bank AG, JP Morgan Securities y Morgan Stanley, además de las fundaciones de Pro Bono de los distintos países que ayudaron a distribuirlas.

sábado, 24 de noviembre de 2012

Premio al Proyecto Taller Pro Bono Universitario

Entrega de premios Concurso Iniciativa-G25, organizado por la Fundación Formar, que tuvo como objetivo promover la generación de proyectos e iniciativas de impacto social, impulsados específicamente por jóvenes estudiantes del nivel universitario. 

 

 

El jueves 22 de Noviembre se llevó a cabo la entrega de premios del concurso organizado por la Iniciativa-G25. El Proyecto Pro Bono que busca acercar el trabajo pro bono a los estudiantes de abogacía para que las nuevas generaciones de abogados ingresen a la profesión comprometidos desde un comienzo con la práctica y filosofía pro bono, fue premiado con $20.000 pesos para poner en marcha su estructura y seguir trabajando. 
El Proyecto fue presentado por Agustín Ferrari, Alexia Braun, Francisco Lanusse y Lucas Guerineau con el apoyo de la Comisión, después de la entrega de premios tuvimos la oportunidad de hablar con ellos de este reconocimiento. Al respecto, los cuatro jóvenes nos compartían "Estamos muy contentos y agradecidos por esta magnífica oportunidad. Al mismo tiempo, entendemos que este premio implica una gran responsabilidad. Deberemos afrontar los desafíos venideros con gran compromiso y esfuerzo. Queremos agradecer especialmente a Armando Ricci y a María Galindez que se han involucrado como abogados-coach en el proyecto piloto de asesoramiento a la ONG Minkai. Como siempre, muchas gracias a todos aquellos que colaboraron y siguen colaborando con este proyecto. Ahora vamos a seguir avanzando con los pendientes de la ONG Minkai y, además, pensar y decidir cuál es la mejor manera de lanzar el Taller Pro Bono en las distintas universidades interesadas. Esto recién empieza!"

lunes, 29 de octubre de 2012

Taller Universitario Pro Bono obtiene Premio Proyecto Social en Concurso Iniciativa G-25 de la Fundación Formar


Finalmente, tras tres semanas de evaluación, el jurado del Concurso Iniciativa-G25 ha seleccionado cinco proyectos ganadores. Nos alegra informar que uno de ellos es el Proyecto Pro Bono presentado por Agustín Ferrari, Alexia Braun, Francisco Lanusse y Lucas Guerineau con el apoyo de la Comisión. El Concurso Iniciativa-G25, organizado por la Fundación Formar, tuvo como objetivo promover la generación de proyectos e iniciativas de impacto social, impulsados específicamente por jóvenes estudiantes del nivel universitario.


En líneas generales, el Proyecto Pro Bono busca acercar el trabajo pro bono a los estudiantes de abogacía para que las nuevas generaciones de abogados ingresen a la profesión comprometidos desde un comienzo con la práctica y filosofía pro bono. Aprovechamos para agradecer fuertemente a todas las personas que dieron una mano a los chicos en el proceso de pensar y construir este proyecto, entre ellas vale destacar a Juan Pablo Vigliero -Presidente de la Comisión-, Martín Bohmer y Rocío Balestra -Coordinadora Pro Bono del Estudio Bruchou-. Ahora adquiere un marco económico para empezar a mover sus engranajes. En las semanas entrantes se realizará la entrega de premios donde los jueces darán sus devoluciones, las cuales nos servirán para seguir ajustando el proyecto y avanzar con su implementación.


Estamos con mucho entusiasmo de comenzar con el proyecto piloto que prevé nuestro proyecto. En ese sentido, y considerando las demoras que puede tener el inicio de un proyecto, el hecho de que nuestro proyecto haya tenido el visto bueno en el concurso, nos invita nuevamente a renovar las ganas y el esfuerzo del trabajo en equipo. Falta lo más importante, pero en breve vamos a empezar a trabajar!!

lunes, 25 de octubre de 2010

Premio al Compromiso Solidario


En el día de ayer, domingo 24 de octubre, se entregaron los premios "Compromiso Solidario 2010", en la Parroquia Nuestra Señora de Caacupé en la villa 21/24, ubicada en el Barrio de Barracas de la Ciudad de Buenos Aires.

El Padre "Pepe" Di Paola, párroco del lugar, entregó el reconocimiento a la Comisión Pro Bono del Colegio de Abogados "por la solidaria colaboración profesional con el Hogar de Cristo, Centro de Recuperación de adictos al paco que depende de la Parroquia".
Tomás Lanardonne, Juan Pablo Vigliero y Connie Manfredi


La colaboración refiere al trabajo realizado por un equipo de 17 abogados, representantes de 5 estudios jurídicos de la Comisión Pro Bono, con la participación de alumnos de la Universidad Austral. La primera etapa del trabajo consistió en la realización de un "Análisis de la normativa vigente en materia de drogradicción a nivel nacional y de la Ciudad de Buenos Aires".

Recibió el Premio en nombre de la Comisión y de todo el equipo de trabajo, el Dr. Tomás Lanardonne, del Estudio PAGBAM, quien fue acompañado por Josefina Amadeo, Juan Pablo Vigliero, Martín Zapiola Guerrico y Constanza Manfredi, de la Comisión Pro Bono.

Aprocechamos la oportunidad para felicitar a todos los que trabajaron en la realización de la investigación y que siguen apoyando la labor del Hogar de Cristo a través de la participación en mesas de trabajo, el asesoramiento jurídico y la elaboración de nuevas herramientas para enfrentar la problemática del paco.