Buenos Aires no es una ciudad accesible. No estuvo diseñada ni construida para aquellos que tienen capacidad motriz reducida. No debería resultar complejo llegar a esta conclusión. Es solo cuestión de hacer un simple y pequeño ejercicio: el de imaginar como puede ser un día común de una persona que tiene que usar sillas de ruedas para trasladarse. ¿ Hay ascensor accesible en el edificio donde vive esta persona ? ¿ puede salir por la puerta de entrada de su edificio ? ¿ Cómo llega al colegio, a su trabajo o a la casa de su novia, novio o amigo ? ¿ Puede ir por las veredas ? ¿ Puede cruzar las calles ? ¿ Puede optar por algún transporte público ? ¿ Puede entrar al colegio ? ¿ Puede entrar al aula de su escuela ? ¿ Puede ir a almorzar a un bar con sus compañeros de trabajo ? ¿ Que espacio de recreación tiene durante un fin de semana ? En mi opinión, las respuestas a estas preguntas son casi obvias. Eventualmente alguno podrá decir que la ciudad fue construida hace muchos años, que es dificil alterar varias edificaciones, que existen coliciones de normas, que hay innumerables inmuebles incluidos dentro del patrimonio cultural de la ciudad, etc, etc, etc, pero lo que resultaría grave es ignorar la existencia de esta problematica y las graves consecuencias que se generan a raíz de ello.
